viernes, 21 de febrero de 2014

Una bala cegó el sueño de Alexis de ver a su ciudad libre de fascismo



Una bala cegó el sueño de Alexis Martínez de ver la avenida por la que todos los días transitaba, libre del fascismo que ha tomado calles y avenidas del país en los últimos días.

Alexis Martínez, de 59 años de edad, cayó en la tarde de este jueves en la avenida Hermann Garmendia de Barquisimeto, al noreste de la ciudad, cuando una bala fascista se le clavó en su pecho.

Estábamos cansados de tanto atropello

Martínez, junto con un grupo de vecinos de El Cercado y otras comunidades de la parroquia Santa Rosa del municipio Iribarren (Barquisimeto), del estado Lara, salió en la mañana de este jueves a levantar las barricadas y barrer escombros.

Estos habían sido colocados desde primeras horas de la mañana por manifestantes para impedir la libre circulación de vehículos, derecho garantizado en la Constitución Nacional.

Esta acción violenta de la derecha en contra del pueblo que transita todos los días por esta avenida y otras vías, se venía repitiendo desde el pasado 12 de febrero.

Igrid Rojas, una de los más de 200 vecinos que junto con Alexis Martínez, salieron a levantar las barricadas, barrer escombros y garantizar el derecho a la libre circulación por el territorio nacional, dijo: "Ya estábamos cansados de tanto atropello".

Una primera mujer herida

Rojas fue una de las primeras vecinas que auxilió a Martínez cuando cayó herido de muerte. Recordó que en horas de la mañana un grupo de vecinos organizados de la parroquia San Rosa decidió ir a la avenida Herman Garmendia a levantar las barricadas.

Relató que a media mañana los vecinos ayudados con palas, picos y un tractor que consiguieron, empezaron a levantar las barricadas del fascismo callejero, en medio de piedras y otros objetos contundentes lanzados por los grupos violentos.

Cerca del mediodía una de las personas que ayudaba al levantamiento de las barricadas, de nombre Milexa González, recibió un impacto de bala, cuando sacaban escombros a la altura de la urbanización Río Lama, relató Rider Molina, uno de los testigos presenciales de ese hecho.

Dijo que la vecina, del sector Brisas del Valle, situado en la vía a El Cercado, fue trasladada de emergencia al Hospital Central Antonio María Pineda de Barquisimeto. Molina señaló que la condición de salud de González era estable.

Las balas y el corazón

A pesar de las piedras, las bombas molotov y en ocasiones tiros, los vecinos siguieron avanzado en con la firme convicción de despejar la vía. En esa misma medida iban repeliendo, también con piedras, los ataques fascistas.

A finales de la tarde, cuando los integrantes de las comunidades tenían prácticamente ganada la batalla por el derecho a la libre circulación, no se sabe de donde surgió una bala que impactó en la humanidad de Martínez.

El hecho sucedió al frente de la Universidad Fermín Toro (UFT) de El Ujano, que tiene en sus inmediaciones los edificios del Club Hípico Las Trinitarias, donde se refugiaron los manifestantes violentos. En uno de esos edificios vivía precisamente Martínez.

Igrid Rojas relató que "Alexis estaba en una esquina. Yo estaba al frente de él. Mi hijo estaba al lado de Alexis. En ese momento se escuchó el disparo. Alexis cayó".

Agregó que "salimos corriendo a ayudarlo. Mi hijo lo volteó y botaba sangre por el pecho. Intentamos montarlo en una moto para llevarlo al hospital pero no podíamos. Conseguimos un rústico de la gente que andaba con nosotros, lo montamos y nos lo llevamos al hospital militar".

Alexis Martínez, revolucionario, padre de dos hijos, luchador social, hermano del diputado de la Asamblea Nacional (AN), Francisco Martínez, falleció en la tarde de este jueves en el Hospital Militar de Barquisimeto.

La Fiscal IV del Ministerio Público del estado Lara, Yaritza Berríos, fue designada para investigar el asesinato. Las investigaciones se iniciaron en la noche de este jueves.

Alexis Martínez tuvo este jueves 20 de febrero, el sueño de ver a su ciudad liberada de fascismo, calles por donde pudiese transitar libremente el pueblo. Ese mismo fascismo le cegó la vida de un disparo.

Ingrid Rojas reflexionó: "En esta guerra en contra del odio y el fascismo ellos siguen poniendo las balas, mientas nosotros continuamos poniendo el corazón. Exigimos justicia".

Félix Gutiérrez



lunes, 29 de abril de 2013

Curazao tiene




Curazao tiene un puente llamado Reina Juliana, uno de los más altos y quizás largos del mundo, cuya silueta de pájaro se divisa desde los barcos que se aproximan a sus muelles en la madrugada. Tiene una arquitectura que abraza la mirada de múltiples colores en la medida que uno se aproxima a su blanca bahía con las primeras luces de la mañana. Willemstad, la capital de Curazao, tiene una amplia y hermosa plaza  llamada Brionplein. Una plaza en honor al prócer curazoleño de la Gran Colombia, el almirante Pedro Luis Brión, que atisba al firmamento con sus binóculos y espada libertadora. En el pedestal de mármol de la inmensa estatua hay un mensaje del inmortal de los inmortales, el Libertador Simón Bolívar, que resalta: "La Gran Colombia le debe a Brión la mitad de su lucha". De esta manera resume Bolívar lo grande del Almirante Brión. Curazao tiene un mercado popular de pescado de las más diversas y ricas especies, que traen pescadores del Oriente venezolano y de otras zonas del Caribe casi todas las mañanas a vender en su pequeño puerto. Curazao tiene otro mercado de frutas frescas, dulces y jugosos que seducen los sentidos de los transeúntes. Curazao tiene locales donde venden todo tipo de objetos artesanales, especialmente unos reptiles elaborados con materiales de reciclaje, pintados con los colores más bellos del Mar Caribe. Curazao tiene un peculiar puente flotante llamado Reina Emma. Un puente que se mueve cuando van a pasar las embarcaciones por el medio de su bahía, la que divide a los barrios Punda y Otrabanda. Un puente movedizo conocido poéticamente como el Swinging Old Lady: La anciana que se mece. Curazao tiene unas casas y edificios coloridos, de una belleza sin par en sus fachadas luminosas amarillas, anaranjadas, rojas y blancas. Curazao tiene amables conductores de colectivos que te llevan a playas cristalinas del Caribe por un par de dólares o florines, su moneda oficial.  Curazao tiene diversos idiomas que se mezclan en uno solo en los labios de su gente: El papiamento. Un idioma donde conviven el portugués, el castellano y el inglés. También el holandés. Curazao tiene  mujeres amables que te sonríen cuando se bajan de los carros por puesto,  tiene aguas tranquilas, aguas de mar azules y verdes en donde pasar las mañanas y parte de la tarde contemplando los colores de tonos pasteles de Caribe, como la playa Mambo. Curazao tiene todo lo que una pequeña isla debe tener para quedarse uno siempre con las ganas de volver. Félix Gutiérrez, Curazao, 2013.

domingo, 11 de marzo de 2012

Este fin de semana





Este fin de semana leo
Este fin de semana compro frutas
Este fin de semana lavo carro

Este fin de semana duermo
Tengo sexo
Veo películas
Paseo en bicicleta

Este fin de semana me lavo el pelo
Este fin de semana escucho música
Este fin de semana camino desnudo por los pasillos de mi casa y me libero, me libero, me libero
 


 

jueves, 8 de marzo de 2012

Las mujeres son como las ciudades




 Las mujeres, a veces, son como las ciudades. Ellas nos paren en sus vientres urbanos. Nos crían en sus patios, en sus amplias casas o en los pequeños apartamentos, en sus cálidas esquinas, en sus tibias calles y en sus amplias avenidas. 

Las ciudades son como las abuelas. A veces nos llenan de ternura. También nos consienten y nos malcrían. Nos arrullan en sus regazos cuando visitamos sus casas más antiguas, esas que escriben la historia de la patria.

Las ciudades son como las novias: se aman. Uno camina por sus aceras como si acariciara sus delicados hombros, sus tibios brazos y sus suaves manos. Uno camina cada uno de sus rincones como si las besara.

Las ciudades son como esas mujeres desconocidas que te flechan en cualquier esquina, en una oficina, a la salida de un ascensor, en la entrada de una tienda o en un semáforo en rojo.

Las ciudades son como las hermanas. Uno las quiere, uno las cuida, uno desea que ningún tipo les haga el más mínimo daño.

Las ciudades son dulces y tiernas como las niñas que juegan en los parques, que andan agarraditas de la mano de sus madres y de sus padres. Niñas que sueñan con ser grandes.

Las ciudades son como las vecinas: les encanta un cotilleo. Se ven de lo más lindas cuando chismean en la oficina, la casa, el carro, la peluquería o en cualquier rincón de la urbe.

Las ciudades son como esas adorables amigas que no te piden nada a cambio. Mujeres francas, sinceras, tiernas, alegres, comprometidas y solidarias. Mujeres que te adoran y que tú idolatras.

Las ciudades son como las mujeres que te aman y que tú amas, con las que compartes la vida cotidiana. Mujeres que te acompañan y que tú acompañas. A ellas les deseo, de todo corazón y de alma, este 8 de marzo un Feliz Día Internacional de la Mujer trabajadora y comprometida con su verdad. Félix Gutiérrez.





miércoles, 7 de marzo de 2012

Aquí está marzo

Aquí está marzo con sus aguas tranquilas, con sus vientos quietos, con sus cielos iluminados.  Aquí está marzo con su canícula, con sus sudores, con sus grandes calorones, mucho más prolongados, a veces, que los descritos por los cuentos, las novelas y las crónicas del Gabo. Aquí está marzo con su sequía, con sus terrenos incendiados, con sus parques nacionales ardiendo por los cuatro costados de tanto verano acumulado. Aquí está marzo también con sus colores primarios, con su amarillo, con su azul, con  su rojo, los colores de nuestra identidad patria. Esa misma que se hizo bandera aquel 12 de marzo de 1806 en las costas haitianas. La misma que sembró en nuestras almas, en nuestros corazones, el más grande entre los grandes: el generalísimo Francisco de Miranda, quien terminó incomprendidamente preso en La Carraca. Aquí está marzo con todas sus luchas, aquí está con su  Día Internacional de la Mujer estremeciéndonos otra vez, primero con el incendio de New York, luego con las balas de Chicago. Aquí está con todos sus derechos conquistados, aquí está con todos los derechos aún por conquistar. Aquí está marzo con su Día Internacional del Teatro, con su día del orfebre, del artesano, aquí está con el día del campesino vilmente atropellado, ahora reivindicado. Aquí está marzo con su sol, con su viento, con sus aguas, con sus cielos, con sus colores, con su bandera, con su canícula, con sus calores, con sus sudores  aquí está otra vez marzo, aquí está. Félix Gutiérrez.
 

lunes, 27 de febrero de 2012

Mi hamaca


                                              A Sixto Sarmiento

Mi hamaca parece un barco en el alta mar de la noche serena y repleta de estrellas; parece un avión flotando en el cielo, entre nubes de terciopelo. Mi hamaca parece un carro descapotado viajando a toda velocidad por una carretera larga, llena de mar y de palmeras; parece, a veces, un paseo tranquilo en  bicicleta; otras veces un apresurado viaje en motocicleta. Mi hamaca parece una motoneta, una patineta rodando calle abajo por una gran acera; parece un carrito de rolineras empujado por niños y niñas que ríen, que corren, que gritan, que vociferan. Mi hamaca de cabuyas y de colores es una verdadera máquina en la que viajan mis sueños. Félix Gutiérrez